[Intro]

Son las nueve y diez de la noche.
El hospital queda fuera del mapa.

[Verse 1]

Teresa deja caer el vaso,
Mirela escucha algo cambiar.
Una palabra sale torcida,
la mano izquierda no quiere cerrar.
Julián marca el centro de guardia,
una grabación vuelve a empezar.
La ambulancia está en otra comarca,
no saben cuánto puede tardar.

[Pre-Chorus]

Clara saca el coche a la plaza,
Mateo abre el portón de atrás.
Pilar trae informes y una manta.
Nadie pregunta quién debe conducir ya.

[Chorus]

Noventa minutos hasta urgencias,
noventa curvas sin contestar.
Cuando una vida cuenta segundos,
cada kilómetro pesa más.
No es mala suerte: es una distancia
decidida en un despacho central.

[Verse 2]

Mirela cuenta cada respiración,
Clara no deja de mirar.
Teresa aprieta la cinta azul
que Clara puso en su mano al arrancar.
La cobertura cae en el puerto,
el navegador deja de hablar.
Seguimos luces de una furgoneta
hasta volver a la nacional.

[Chorus]

Noventa minutos hasta urgencias,
noventa curvas sin contestar.
Cuando una vida cuenta segundos,
cada kilómetro pesa más.
No es mala suerte: es una distancia
decidida en un despacho central.

[Breakdown]

No hay música dentro del coche.

Sólo Mirela:

«Teresa, mírame».
«Teresa, respira».
«Teresa, ya vamos a llegar».

[Instrumental Break]

[Verse 3]

El médico dice que fue un aviso,
que llegar pronto pudo ayudar.
Clara mira el reloj del pasillo:
han sido noventa y siete en realidad.
Julián espera junto a la máquina,
con cuatro cafés sin terminar.
Nadie celebra que no haya muerte;
todos comprenden lo cerca que está.

[Bridge]

Mañana volverán los discursos
sobre belleza y calidad.
Pero esta noche hemos aprendido
cuánto cuesta poder enfermar.

[Final Chorus]

Noventa minutos hasta urgencias,
noventa razones para cambiar.
Cuando una vida cuenta segundos,
ningún paisaje puede compensar.
Noventa minutos hasta urgencias,
Teresa vuelve a respirar.
No pedimos un hospital en cada esquina;
pedimos entrar en el mapa sanitario.

[Outro]

Regresamos cuando amanece.

La cinta azul vuelve al llavero.

Teresa duerme.

Nadie habla en los últimos kilómetros.
